“– ¿¡Qué estás haciendo!? - Grité sin poder contenerme. Pero no se detuvo y siguió caminando hacia el Vulturi ante la mirada perpleja de todos...”
Era oficial, Hunter estaba demente y en esos momentos sentí muchas de golpearlo por sus acciones incoherentes ¿No se daba cuenta de que acercarse tanto a esos vampiros era demasiado peligroso? A pesar de eso, no pude decir ni hacer nada, porque estaba bloqueada, y tampoco quería acercarme de ninguna manera los Vulturis.
Por suerte, alguien con menos miedo que yo se encargó de detenerlo; Jasper.
- ¡Suéltame! – Exigió Hunter, nadie entendía sus intenciones y tampoco pensábamos que eran cuerdas.
- Hunter, no lo hagas, no sabes con qué te estás metiendo. – Dijo Edward antes de que Jasper nos trajera a Hunter de vuelta. Recordé que Edward podía leer mentes y realmente quise tener su don para poder saber en qué pensaba mi amigo.
- Claro que lo sé – Fue la respuesta del interpelado.
- ¿Eh? ¿Qué está sucediendo? – Preguntó uno de los Vulturis que portaba una túnica más clara que la del vampiro con expresión ausente.
- Ellos ya saben lo que sucederá – Intervino de pronto Carlisle – Ya conocen las reglas, nosotros podemos encargarnos del resto.
- ¿Cómo sabemos que no mienten? – Habló el vampiro más serio.
- Ya cumplimos una vez nuestra promesa – Carlisle dudó un segundo - Cuando convertimos a Bella.
Fue entonces cuando me di cuenta de por qué Bella se había convertido en vampira, no sólo porque ella así lo deseara, sino también porque estaba obligada a hacerlo una vez que se involucró con Edward y su familia, entonces nosotros estábamos pasando por lo mismo en esos momentos, me estremecí, no moriríamos, pero nuestras vidas cambiarían para siempre y no me creía preparada para eso. Al menos Bella tenía una razón muy fuerte para convertirse, nosotros no.
- Si nos dan un tiempo, pueden dejarlo en nuestras manos. – Agregó Carlisle.
En un principio, los Vulturis no respondieron, analizando la situación, entonces el vampiro sin expresión contestó:
- De acuerdo, pero sólo tendrán cuatro días, tres para que se complete la transformación, si para entonces no son vampiros, nosotros no los convertiremos, simplemente los mataremos.
- Así será – Aceptó Carlisle luego de un pequeño pero desesperante silencio.
Marco y Félix nos miraron una última vez con cierto desprecio y entonces emprendieron la marcha. Se detuvieron al lado de Jane, quien se estaba recuperando y, con odio, le gruñó a Bella pero se limitó irse con los demás sin hacer nada. Cuando los tres desaparecieron de nuestra vista, el ambiente se relajó un poco más, pero yo seguía pensando en las palabras de Marco.
“Ningún humano debe saber que los vampiros existen. Y como ahora ustedes saben lo que somos, están en peligro. Cuando un humano se entera de nuestra existencia, hay dos opciones: Es asesinado o se convierte en vampiro.”
Eso nos había dicho Rosalie esa mañana, y a eso se refería Marco. Pero si los Cullen no nos convertían, él no lo haría por ellos, simplemente nos quedaría la opción de ser asesinados, no podía sentirme tranquila, claro que no.
- Hunter ¿En qué pensabas? – Bella apareció al lado de nosotros con el ceño fruncido.
La banda y yo la miramos con miedo, hace apenas unos minutos ella había sido bastante intimidante en la pelea contra Jane, por lo demás, no estábamos acostumbrados a que alguien apareciera da la nada a nuestro lado.
- No es de tu incumbencia. – Respondió Hunter muy indiferente a la situación ¿Qué no se daba cuenta de lo que había provocado?
- ¡Claro que sí! – Le reclamó Rosalie – ¡Ahora todos, repito, todos estamos en peligro, y todo es por culpa de ustedes!
- No exageres, Rose. – Trató de tranquilizarla Esme – Encontraremos una solución para esto.
- Tal vez, pero no será fácil. – Intervino Alice – Hasta ahora no he podido ver con claridad qué sucederá en el futuro.
- Tampoco es que podamos desatar una batalla épica contra los Vulturis. – Agregó Jasper de manera pesimista. – Nos matarían a todos sin lugar a dudas.
- ¿Qué? – No pude contenerme – Necesitamos encontrar una manera de salir de esto…
Miré a mis amigos que estaban en profundo silencio, se veía en sus rostros que sólo querían huir de Forks lo más rápido posible, aunque la desesperación corría por mis venas, tuve un segundo de iluminación cuando una idea se cruzó por mi mente.
- ¿Y si nos vamos de Forks? – Sugerí, aunque quizás ellos ya lo habían pensado.
- Es una buena idea. – Dijo Edward – Pero el problema es Demetri.
- ¿Quién? – Zac se robó mi pregunta.
- Demetri, de la guardia de los Vulturis, también tiene un don – Explicó el vampiro de cabello cobrizo – Es el mejor rastreador del mundo, podría encontrarlos en donde sea que se escondan.
- Entonces la idea es inútil. – Concluyó Jeremy algo enfadado, quizás por la frustración.
- No del todo – Se precipitó a responder Nessie - Nos podría dar más tiempo para planear algo.
- Es verdad – Coincidió Carlisle – Alguno de nosotros debería irse con la banda a algún lugar en donde los Vulturis no nos busquen en primera instancia, así estarían más seguros y el resto podría quedarse aquí pensando en algún plan para evadir todo esto.
- Por supuesto – Dijo Josh – No pienso morir o convertirme en vampiro sanguijuela.
Tras el comentario, los vampiros mostraron incomodidad, pero Jacob, el licántropo, se mostró muy divertido y rió a carcajadas, lo que provocó más enojo en los Cullen.
- Yo no soy una sanguijuela – Se quejó Rosalie con irritación en el semblante.
- No, me refería a los otros vampiros… - Se excusó Josh avergonzado.
- Hum. – Se limitó a responder la rubia.
- Como sea – Interrumpió Jasper - ¿Quién se llevará a los humanos?
- Bella debería ir – Respondió Esme – Ella podría protegerlos con su escudo si se encuentran con Jane.
- Yo iré con ella – Dijo Edward y luego agregó – Renesmee también irá.
- ¿Y yo? – Preguntó Jacob sintiéndose excluido.
- ¡No! – Contestaron Bella y Edward al mismo tiempo.
- ¿Por qué?
- Porque yo lo digo – Le rebatió Edward mirándolo de manera aterradora.
- Coincido con Edward – Dijo Alice – Cayo te tiene miedo, eso nos ayudará…
- Y deberías tener una vida propia. – Rió Emmett.
- Hmmm… - Jacob se encogió de hombros - ¿Es realmente necesario que me quede?
- Al igual que Alice, pienso que es lo mejor. – Decidió Carlisle finalmente.
Jacob se entristeció, pero no discutió más el tema. Fue así como rápidamente todos comenzaron a preparar todo para nuestra partida. Alice comentó que iríamos a una tal isla “Esme” situada en el océano Atlántico, cerca de Brasil. A pesar de que el nombre me llamó la atención, no estaba demasiado preocupada por eso, mis pensamientos se dirigían únicamente a salvar mi vida y escapar de Forks lo antes posible, no me importaba si tenía que ir a República Checa.
Una hora más tarde ya estaba en el auto de Bella, con Edward y Hunter. Por problemas de espacio, Renesmee se llevó a Josh, Zac y a Jeremy en el Volvo plateado de su padre. Por un segundo, reí para mis adentros al darme cuenta de que una persona de dos años estaba conduciendo un auto, pero traté de no pensar mucho en el tema.
- ¿Qué es la “Isla Esme”? – Pregunté, al fin y al cabo, de igual forma quería saber de qué se trataba.
- El nombre es por Esme, obviamente – Respondió Bella mientras manejaba sin siquiera mirar la carretera – Carlisle se la regaló.
- Oh. – Fue mi corta respuesta, me sorprendió la magnitud del regalo.
- Bella… - Dijo de pronto Edward - ¿En serio usas el escudo con Renesmee?
- Eh… ¿Sí?
- ¿Por qué?
- Edward, Renesmee tiene derecho a privacidad. No me hubiera gustado que Charlie supiera todo lo que yo pensaba.
- Pero yo no soy cualquier tipo de padre. – Se defendió Edward
- Sí, eres distinto porque lees mentes, y eso es un problema.
- Yo también tengo derecho a saber lo que le pasa.
- Eso es injusto para Renesmee, ninguna adolescente tiene que pasar por eso, supongo.
Bella y Edward se mantuvieron hablando sobre Nessie todo el viaje. Según lo que pude oír, Nessie pasaba bastante tiempo con Jacob, pero también con Bella y sus tías, Alice y Rosalie. Sin embargo, Edward estimaba que no hablaba mucho con ella, lo cual le molestaba. Por mi parte, veía eso como algo normal, generalmente las adolescentes no nos conectamos mucho con nuestros padres, Bella parecía pensar lo mismo. Pronto llegamos al aeropuerto, tomaríamos un vuelo hacia Río de Janeiro, para así luego dirigirnos a la isla. Hunter durmió la mayor parte del tiempo, yo me mantuve pensativa. Luego de las largas horas de viaje que pasé despierta a causa del miedo, en un momento cerré los ojos y me dormí. Desperté en una cama, así que ya habíamos llegado a nuestro destino.
Enfoqué mejor la mirada para observar el lugar, pero todo estaba oscuro, así que no me pude fijar en nada, excepto en que hacía mucho calor. Fue entonces cuando alguien entró en la habitación.
- ¿Estás despierta? – Preguntó la persona, era Renesmee.
- Ah, sí… - Respondí, incorporándome.
- El desayuno está servido. – Dijo dulcemente.
- ¿Pero no es de noche? – Pregunté tras mirar el reloj.
- No importa, no has comido nada. – Rió entre dientes.
Nessie tenía razón, salí de la cama, incómoda por encontrarme con pijama, pero la seguí a la cocina de igual manera.
- ¿Dónde están los demás? – Le pregunté mientras me sentaba.
- Tus amigos están durmiendo, creo, iré a preguntarles si quieren “desayunar.” – Tras su respuesta, sonrió y se dirigió a los dormitorios.
- Hola – Me saludó Jeremy cuando Nessie volvió con los demás, sólo faltaban Josh y Hunter.
- Buenos… Buenas noches. – Le respondí, confundida.
- ¿Qué hora es? – Preguntó Jeremy bostezando.
- Las dos de la mañana. – Se encargó de decir Nessie.
- Oh… - Fue la estupefacta respuesta de Jeremy.
Cuando estábamos comiendo, noté que, por su expresión, Renesmee tenía sueño, ya que había conducido bastante y no había dormido nada, eso sin agregar que nos cocinó algo.
- Nessie, ¿Por qué no vas a dormir? Es decir, ¿Tú duermes, cierto? – Le pregunté a la pequeña Cullen.
- Sí – Contestó ella – Pero tengo que estar atenta por si algo pasa.
- ¿Y dónde están tus padres?
- Ya deben estar por llegar… - Respondió con un bostezo.
Asentí, seguimos comiendo en silencio hasta que la puerta de entrada se abrió, Edward y Bella habían llegado.
- Hola – Saludó Bella - ¿Cómo están?
- Bien, supongo. – Respondió Zac - ¿En dónde estaban?
- Fuimos a cazar – Contestó Bella – Teníamos algo de sed después del enfrentamiento con los Vulturis.
- Oh…
- Me voy a dormir – Anunció Nessie refregándose los ojos.
- Dulces sueños – Le deseó Edward con dulzura.
- Gracias – Nessie sonrió una última vez y se fue a la cama.
El resto de las horas las pasamos en conjunto, viendo televisión, intentando descifrar qué decían, estaba casi todo en portugués y no entendía nada de nada. Luego pusimos el MTV, nuestro sueño era estar ahí algún día, pero eso parecía muy lejano estando rodeada de vampiros. En un momento de la noche Edward comenzó a cantar en voz baja una canción que Bella pareció reconocer.
- ¿Qué es eso? – Preguntó Jeremy, la música era algo que siempre le interesaba.
- La nana de Bella – Contestó Edward sonriente, luego siguió cantando.
- Él la compuso… - Señaló Bella – Para mí.
- Qué tierno. – Dije en voz baja, aunque todos me oyeron.
Horas más tarde, amaneció y el calor se multiplicó. Los rayos del sol entraron por la ventana y cayeron sobre nosotros, entonces un extraño brillo brotó de la piel de los Cullen.
- ¡Están brillando! – Exclamó Jeremy - ¿Cómo?
- Ah, se nos olvidó decirles que los vampiros brillan a la luz del sol. – Contestó Bella algo incómoda.
- ¿No deberían hacerse ceniza o algo por el estilo? – Pregunté confundida.
- Son sólo mitos… Y lo del ajo y la estaca también, así que no intenten nada de eso. – Rió Edward.
- Lo supuse, una estaca es bastante inofensiva en comparación con la súper fuerza vampírica. – Acotó Josh, quien había llegado con Hunter hace unas horas.
- ¿Nessie también brilla? – Preguntó Zac.
- Sí, pero no tanto como nosotros, pasa desapercibida entre los humanos. Nosotros, en cambio, no podemos salir los días soleados. – Contestó Edward.
- Fascinante… - Susurró Hunter, lo cual me incomodó.
Hunter estaba comportándose de manera muy extraña desde que nos encontramos con los Cullen, y no sólo por su cercano encuentro con la muerte cuando Nathaniel lo capturó, su reacción ante los Vulturis no tenía explicación alguna, no le había pedido explicaciones, pero en esos momentos las quería.
- Hunter ¿Qué te sucede? – Las palabras se escaparon de mi boca sin que yo pudiera contenerlas.
- Nada, sólo que los vampiros son mucho mejores de lo que pensé.
- ¿De qué hablas?
- Todas las habilidades que tienen, Hayley, y ahora sé que no tienen que preocuparse de estúpidas debilidades que salen en las películas.
- Hunter, no sabes de lo que hablas – Dijo Edward frunciendo el ceño – Ser vampiro conlleva grandes sacrificios.
- ¿Cómo cuáles? – Hunter levantó la voz - ¿Tener súper fuerza, súper velocidad? ¿No tener que perder tiempo en comer o dormir?
- Pero tuvimos que dejar atrás nuestra vida humana. – Le rectificó Bella.
- Tú querías convertirte en vampira, no eres nadie para decirme esas cosas.
- ¿Cuál es tu punto, Hunter? – Preguntó Josh algo enfadado - ¿A qué quieres llegar?
- Yo tenía una buena razón para convertirme… - Le contestó Bella a Hunter.
- Hunter se acercó a los Vulturis porque quería ser convertido. – Dijo Edward, y nadie cuestionó sus palabras, pues él podía leer mentes.
Ningún miembro de la banda pudo decir algo, pues era bastante chocador saber esa verdad. Hunter se limitó a quedarse callado, pues no podía rebatir nada.
- Bella, el personal de limpieza está por llegar, los oigo. – Dijo de pronto Edward.
- Espera ¿Son los mismos que estuvieron aquí hace dos años?
- ¿Qué? – Pregunté confundida - ¿De qué hablan?
- Sí. – Le contestó Edward a Bella – Estarán felices de saber que estás viva.
- ¿¡Qué!? – Volví a decir.
- Yo tampoco entiendo… – Me acompañó Josh.
- Ah, es una larga historia… - Se limitó a contestar Bella. Luego de un silencio agregó – Nuestra luna de miel fue aquí, y el personal de limpieza me vio muy enferma por mi repentino embarazo. Ellos saben algunas cosas sobre los vampiros, así que estaban casi seguros de que iba a morir en el parto, probablemente me crean muerta.
- Eh… - Dijo Jeremy – Quizás qué cosas horribles piensen ahora.
- Exacto – Dijo Edward – Pero no les hagan caso, ni a ellos ni a nada de lo que puedan decir. Sobre todo tú, Hunter.
- Sí, como sea. – Fue la respuesta de mi amigo.
¿Qué clase de extrañas cosas dirían los del personal de limpieza? ¿Hunter les haría caso? ¿¡Qué pasaba con él!? Eso sin duda era lo más importante, de pronto los Vulturis ya no eran mi única preocupación, de pronto un miembro de mi propia banda se había convertido en un potencial enemigo. Entonces la puerta de entrada se abrió…
¡Continuará!
sábado, 15 de agosto de 2009
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Wow!! m encanta este fic!! no hay duda de que es uno de mis favoritos. Es una lastima que no las dejaran seguirlo poblicando por fanfiction.net, lo bueno es que ya saben donde subirlo ahora.
ResponderEliminarPor favor sigan actualizando!!
PD: Soy feliz de ser la primera en comentar este capitulo, pobre de Hunter, se ve que le afecto mucho el conocer a los Cullen