sábado, 15 de agosto de 2009

Capítulo 6: La realeza vampírica

Después de que Alice tuvo su visión, en la cual vio que unos tales “Vulturis” venían, Carlisle me dijo que fuera a buscar a los demás ya que esto se había puesto aún peor que antes. Todos nos reunimos en el salón principal, como la noche anterior. No podía evitar estar preocupada por lo que me habían dicho los vampiros, y mis amigos no entendían nada de nada.

- ¿Quiénes vienen? – Preguntó Jasper a Alice.
- Marco, Jane y Félix. – Respondió ella, muy segura.
- Jane… - Dijo Bella con molestia.
- ¿Alguien me puede explicar lo que está pasando? – Intervino Josh, todos lo miramos sin saber muy bien qué responder.
- ¿Son malas noticias? – Acertó Jeremy.
- Temo que si – Murmuró Emmett.
- ¿Quiénes son los Vulturis? – Exigí saber, porque yo también estaba desinformada respecto a ellos.
- Desearás no haberlo sabido – Contestó Rosalie en seguida – También son vampiros.
- ¿Y por qué les intimidan?
- Porque no son como nosotros, ni como Nathaniel. – Dijo Edward al momento que su voz denotaba que eso era algo malo.
- Ellos son algo así como la “realeza vampírica” – Explicó Rosalie – Verás, ningún humano debe saber que los vampiros existen. Y como ahora ustedes saben lo que somos, están en peligro.
- ¿En peligro? – Sentí escalofríos, aunque ya sabía eso de antemano.
- Sí, cuando un humano se entera de nuestra existencia, hay dos opciones: Es asesinado o se convierte en vampiro. Lo más seguro es que Nathaniel les haya avisado a los Vulturis acerca de ustedes, y ahora son su principal objetivo.
- ¿O sea que ahora no sólo un vampiro sediento nos persigue, sino que también todo un clan de vampiros?
- Así es – Alice se mostró apenada – Por eso lamentamos haberlos metido en esto.
- ¿¡Qué vamos a hacer!? – Exclamó Jeremy - ¿¡No pueden vencerlos o algo!? ¡Ustedes son muchos más!
- Jane – Volvió a decir Bella con la misma molestia – Ella es el problema, tiene ciertas… Habilidades.
- ¿Ah?
- Jane aparenta tan sólo 13 años, pero tiene un don muy peligroso; Manipula tu mente de tal forma que te produce dolor, y simplemente usa su mirada. – Explicó Carlisle – Pero por suerte, tenemos el escudo de Bella.
- ¿Un escudo? – Pregunté confundida - ¿Qué es?
- Una clase de don – Respondió Bella – Pero no pueden confiarse de el, hace mucho que no lo uso. Con el escudo puedo bloquear la habilidad de Jane y todas las que tengan que ver con la mente.
- Por eso no puedo leer la mente de Bella – Acotó Edward con cierta resignación.
- Exacto- Bella sonrió – Y también puedo proteger a otros con el escudo, aunque eso es un poco más difícil.
- ¿Hace cuánto que no lo usas? – Sentí que eso era importante para saber si esta vez podría funcionar.
- La última vez que lo usé contra Jane fue más o menos hace dos años, poco después de que nació Renesmee y me convertí en vampira. Desde entonces no lo he usado mucho, excepto cuando lo remuevo para que Edward pueda leerme la mente, pero eso sucede de manera muy casual. Ah, y cuando Renesmee me pide que bloquee sus pensamientos para que Edward no los lea.
- ¡Lo sabía! – Dijo Edward, mientras Renesmee se sonrojaba.
- Eso no importa ahora – Le contestó Bella.
- Bueno… - Se resignó él. – Pero después hablaremos de eso.
- Sí, como sea.
- ¿Y los otros dos también tienen dones?
- Marco sólo puede ver las relaciones que hay entre las personas, Félix no tiene ninguno en especial. – Me contestó Jasper.

Había muchas cosas que pensar y discutir, pero ellos no tardarían en llegar. Después de unos minutos cada uno comenzó a prepararse para el enfrentamiento que vendría, como Bella, quien comenzó a practicar con su escudo. Carlisle comenzó a pensar en qué sería lo mejor para nosotros una vez que los Vulturis llegaran, finalmente decidió que nos quedaríamos con Edward y Emmett dentro de la mansión, mientras los demás recibirían a los vampiros extranjeros (Jasper me había explicado que los Vulturis vivían en Volterra.)

Estábamos todos en la habitación de Emmett y Rosalie, cuando, más tarde, Edward dijo:

- Han llegado.

Una onda de terror apareció en todos nosotros. Los Vulturis ya estaban con los demás, y de Bella dependía que no los mataran.

- Vengan – Dijo Emmett desde la ventana – Ahí están.

Nos acercamos para poder ver a la realeza vampírica. Nos encontramos con tres vampiros vestidos con túnicas oscuras, ellos no nos vieron. Una de las figuras era más baja que las otras dos, pensé que se trataba de Jane. Vimos además cómo Carlisle los saludaba, o eso nos pareció, no podíamos oír lo que decían desde tan lejos. Edward, a través de su don, percibió mi inquietud de no poder oír.

– Carlisle está tratando de explicarles la situación. - Me aclaró él.
– ¿Qué dicen ellos? - Pregunté con temor.
– Uhm... - Se quedó en silencio unos segundos – No se lo están tomando muy bien.

Eso claramente no me calmó, ni a mí ni a mis amigos. En menos de una semana, esta no era la primera vez que sentía que mi vida acabaría. Traté de oír qué decían los vampiros al momento que agudizaba el oído, pero sólo notaba murmullos. Bella parecía estar concentrándose en algo especial; el escudo, supuse.

– El escudo de Bella está funcionando – Afirmó Edward satisfecho con la situación. - Jane está irritada, no puede ejercer su poder.
- ¿¡Quiere atacarlos!? ¿¡Tan pronto!? - Me hiperventilé. (N/A: Teníamos que ponerlo en alguna parte xD Lo sentimos.)
– Esa niña es malvada – Dijo Emmett con un tono no muy serio – Además, todos saben que Jane y Bella se odian.
– ¿Por qué? - Preguntó Zac con preocupación.
– Cuando Bella era humana, Jane usó su poder contra Edward, y ella no pudo hacer nada al respecto. - Explicó Emmett.
– Al parecer nunca lo va a olvidar... - Comentó Edward.
– ¡Miren! - Dijo Jeremy muy sobresaltado - ¿Qué está haciendo Rosalie?

Me acerqué a la ventana y vi cómo los Cullen se ponían en posición de ataque, lo que estaba haciendo Rosalie era gruñir de manera vampírica, me estremecí, el sonido me recordó a mi cercano encuentro con la muerte en el bosque, cuando Nathaniel se me acercó con ojos sedientos de sangre. De pronto, horribles imágenes recorrieron mi mente, los Cullen siendo derrotados por la malvada Jane y los otros dos poderosos vampiros, y eso no parecía estar tan lejos de la realidad; No podía imaginarme a la pequeña Alice combatir contra Marco o Félix, o Esme, quien era tan tranquila que no encajaba en un campo de batalla, hasta Carlisle parecía muy pacífico para esas cosas.

– No los subestimes – Edward respondió a mis pensamientos, otra vez.
– Pero... - Patéticamente, no pude contradecir su afirmación. Me quedé en silencio.

Mi mirada no se había despegado de Edward cuando de pronto noté cómo su rostro cambiaba drásticamente a uno de desconcertación.

– Pero ¿¡qué!? - Exclamó Josh medio segundo después.

Rápidamente miré hacia afuera y vi cómo Jane se aproximaba peligrosamente a Bella con su velocidad vampírica que apenas pude detectar. Mis ojos percibieron la acción como un movimiento leve de parte de Jane, quien de pronto, apareció frente a Bella dejando una sombra a sus espaldas. Todo esto sólo necesitó un segundo para concretarse.

– ¡Bella! - Gritamos Edward y yo al mismo tiempo.

Pero no sirvió de nada, Jane se encargó de empujarla lejos, pero Bella pudo recobrarse del golpe con cierta facilidad.

– Oh... - Murmuró Emmett casi con diversión – Esto se pondrá feo.

Edward se encargó de mirarlo con desprecio, mientras, yo no quería perderme nada de la guerra que se desataría entre las dos vampiras. Los demás Cullen también parecían sorprendidos, y se hicieron a un lado para dejar que Bella arreglara la situación. Se oyó otro rugido, esta vez proveniente de la agredida.

– Me parece extraño que no nos hayan visto. - Comentó de pronto Jeremy.
– No, ellos saben que ustedes están aquí, pero están demasiado ensimismados en la pelea, que no es sólo física, sino mental. - Respondió Edward.

Tras la respuesta, volví a dirigir la mirada hacia afuera y Bella ya estaba empujando a Jane contra un árbol, el sonido fue potente, estruendoso y de tal magnitud que casi quedé sorda. Como el choque de dos rocas, o un relámpago.

Mientras los demás murmuraban sobre lo sucedido, que realmente impactó, percibí que Hunter estaba aislado de nosotros, parecía más perturbado que nadie en la habitación. Ahora que lo pensaba, no había hablado mucho últimamente, pero no sabía qué decirle considerando mi estado de ánimo.

Me limité a observar la pelea entre Jane y Bella, que se estaba volviendo cada vez más violenta, tanto así, que Bella ya no parecía ser ella, y por primera vez, vi realmente qué clase de especie eran los vampiros; su belleza, su fuerza y su agilidad estaban diseñadas para asesinar, no importaba qué tan vegetarianos fueran. Y Bella se veía peligrosa, tanto que me estremecí, y ni siquiera Jane parecía estar a salvo.

– Jane está acostumbrada a no moverse para pelear, así que Bella es todo un reto para ella. - Explicó Edward – Está muy irritada, y no se dejará vencer.
– O sea que... ¿No se detendrá hasta matarla? - Tras mi pregunta, Edward frunció el ceño.

Tras no recibir respuesta alguna, miré a Emmett, pero él no pudo darme mucha información, mantuvo sus ojos en la pelea muy preocupado por la situación, algo que no era común en él.

Las vampiras esquivaban tacleadas, las recibían y cuando se atrapaban se producía el estruendoso ruido parecido al de los relámpagos, todo eso mezclado con los aterradores gruñidos. En ese momento me di cuenta de que Bella de hecho no tenía nada de humana. En el fondo, era tan mortífera como Jane, y cada vez que lograba hacerle daño a la Vulturi, una sonrisa macabra se asomaba por sus labios.

– Te dije que no nos subestimaras. - Acotó de pronto Edward.
– Lo siento, no se ven tan dañinos a simple vista. - Fue mi respuesta.
– Sé que ahora tienes miedo.
– No me imaginé a Bella en ese estado...
– Yo tampoco. - Admitió él.

Me di la vuelta para mirar a mis amigos, quienes estaban boquiabiertos viendo la pelea entre Jane y Bella, pero al mismo tiempo intimidados, pero faltaba alguien, fue entonces cuando me di cuenta de que Hunter era quien ya no estaba.

– ¿Dónde está Hunter? - Pregunté exaltada.
– ¿De qué hablas? - Dijo Josh.

Miró a su alrededor y entonces se dio cuenta de que Hunter no estaba, Edward se giró con cara de espanto. Sin decir nada, todos miramos a nuestro alrededor, por si lo encontrábamos, pero no estaba, al ver la puerta, sentí la necesidad de salir de la habitación y mediante un impulso bajé hasta el primer piso. Los demás me siguieron, cuando llegamos, Hunter estaba frente a los demás vampiros. Tanto Marco y Félix, como los Cullen, lo miraban atónitos, sabiendo que él no debería estar ahí, exponiéndose al peligro, como también lo estábamos haciendo nosotros. Se escuchó otro gruñido gutural de Bella, aprendí a reconocerlo, entonces observé cómo ella, con una mano, se encargaba de asfixiar a Jane, o eso creo, pero supuse que la fuerza que hacía con su mano contra el cuello de la malvada niña era suficiente para provocarle gran daño. Al principio, no notó que todos dirigíamos nuestra atención a Hunter, y seguía torturando a Jane, pero luego de unos segundos su mano se aflojó y dirigió su mirada a nosotros, también atónita por vernos ahí, en el campo de batalla. Cuando soltó a Jane, ésta cayó al suelo mientras jadeaba, tratando de recobrar sus fuerzas, pero se le hacía difícil.

Por otra parte, Hunter, sin decir nada, comenzó a caminar hasta el vampiro que parecía no mostrar expresión alguna en su rostro, y era bastante intimidante por eso.

– ¿¡Qué estás haciendo!? - Grité sin poder contenerme. Pero no se detuvo y siguió caminando hacia el Vulturi ante la mirada perpleja de todos...

Continuará...

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